Otra vez con la novedad de poder presenciar la largada y llegada de los menores, cuyo arribo se vio un poco complicado por la molesta presencia de todos nosotros, ávidos por calentar y largar de una buena vez.
El tiempo dirá, con el transcurso de las próximas etapas, si esta medida de no sincronizar ambas carreras resultará con balance positivo o no.
Los mayores largamos a las 11:00, comenzando así la segunda edición de esta carrera que a la postre resultó una muy linda experiencia, sin nada que objetar en lo que refiere a la organización, en cuanto a seguridad, hidratación, etc. Ni siquiera nos podíamos quejar del clima reinante, todo estaba ideal para correr y dejarse de joder.
Fue otra oportunidad inmejorable para establecer un puesto de control intermedio de pasaje, como así también poder registrar la salida para obtener el tiempo neto, etc.
Al comenzar, las mismas parecían avisarnos que las estábamos pisando con efectividad, pero éso tampoco es garantía que tendremos tiempos netos esta vez.
Por lo menos podríamos haber aprovechado el registro de nuestro pasaje por el km 5 para luego realizar una íntima estadística de cuántos chips reportan y cuántos no, verdad ?
Un circuito casi totalmente plano, con bastante concurrencia de espectadores (la mayoría acompañanates) que se agolparon tanto en la Rambla a la ida como sobre la Av. Ferreira a la vuelta, según dónde estuviera el mayor interés.
Comprobamos una vez más con tristeza cómo se ha venido a menos este otrora popularísimo balneario, que alcanzaba un alto nivel de actividad social, incluso más allá del verano.
Resultaba algo complicado de fotografiar, pues el único Cuervo presente era el que precisamente porta la cámara, quien ni siquiera quiso transportar la misma durante la carrera, para poder correr totalmente despreocupado de todo.
Para ver las contadísimas fotos obtenidas, hacer click aquí.